Temporeras de la Fresa

Este paper analiza el mercado de trabajo extremadamente feminizado y el sistema de contratación en origen por contingentes y devolución al terminar el contrato dentro del sector de frutos rojos o ‘berries’ (fresa, frambuesa, grosella, arándano y mora).

 

El informe está localizado principalmente en las contrataciones dentro de la provincia de Huelva ―por representar la mayor producción en España, que a su vez es primer exportador mundial―, pero sobre todo por ser ‘pionera’ en el modelo de contratación circular en origen por contingente que ha inspirado la actual directiva europea (2014/36/UE, modificada por la Directiva (UE) 2018/957). El modelo de contratación en origen por contingente está dirigido a aquellas personas trabajadoras que no están ni residen en España y que son seleccionadas en sus respectivos países a petición de las empresas. Solo se puede emplear a personas extranjeras mediante este tipo de contrato siempre y cuando no se cubran los puestos de trabajo con las personas nacionales o extranjeras residentes en la zona.

 

También seguimos el rastro de las empresas españolas de los frutos rojos que desarrollan su actividad en Marruecos, donde el trabajo es mayormente femenino.

 

 

  • A nivel legal desde los años 60 se ha ido creando una estructura que permite contratar contingentes de trabajadoras extranjeras con un perfil vulnerabilizado―o considerado vulnerable, en base a unos prejuicios―, y bajo unas condiciones de asimetría, para asegurar que vuelven a su país y que no son conflictivas durante su estancia. Es un sistema que se ha ido sofisticando a lo largo de los años, tanto a un nivel legal como de perfil de los cupos.

 

  • Si bien en las plantaciones del sector de frutos rojos en España buscan un perfil de mujer con cargas familiares ―para asegurar ese retorno a Marruecos al terminar el trabajo―, en Marruecos priorizan la contratación de mujeres jóvenes ―a menudo menores― y solteras, por ser un colectivo considerado como menos exigente en la reivindicación de sus derechos laborales. En ambos lugares, las trabajadoras trabajan en condiciones de explotación laboral y existen numerosas denuncias de acoso sexual.

 

  • Se trata de un sector en el que ha habido una progresiva concentración―cada vez menos empresas controlan explotaciones con más hectáreas―, dominado por empresas transnacionales que producen para la exportación mayormente a los mercados europeos.