Género y Transnacionales

Mar 2018

Género y Transnacionales

Mar 2018

El  equipo del Observatorio de Derechos Humanos y Empresas del Mediterráneo nos unimos a la huelga feminista del 8 de marzo. Como centro de investigación que denuncia las vulneraciones de las empresas trasnacionales, aprovechamos para denunciar los efectos que la actividad de estas empresas tienen sobre las mujeres y colectivos LGTBI.

 

Estas son algunas de nuestras razones para la huelga:

Desposesión de tierras

Para mantener el margen de beneficio en un sistema capitalista neoliberal, las transnacionales llevan a cabo prácticas de neoextractivismo, que responden a una nueva fase de extracción de recursos llevada a cabo desde finales de los 90 y que se caracteriza por atacar espacios geográficos que se habían mantenido marginales para los intereses económicos, con una escala de extracción más depredadora a causa de las herramientas tecnológicas empleadas. Esta práctica pasa por desposeer a los campesinos y campesinas de sus tierras, afectando especialmente a las mujeres quienes, por lo general, son el colectivo que se ocupa de cultivarlas.

Al no tener la mayoría de las mujeres la titularidad legal de las tierras, estas quedan excluidas de las compensaciones económicas que se obtienen por las indemnizaciones recibidas por estas expulsiones. A parte de esto, la expulsión implica una ruptura con sus modos de vida, así como de su cultura y los saberes sobre la tierra y el territorio.

 

Brecha salarial, trabajo reproductivo y de cuidados gratuito

El modelo capitalista actual se sostiene a costa de mantener la división sexual del trabajo.  Por un lado, las mujeres suelen trabajar en industrias en las que la brecha salarial está más acentuada, como la textil o la  agroindustria, en las que desarrollan su trabajo de una forma precaria.

Pero además, las mujeres cargan con el trabajo reproductivo y de cuidados, tareas que realizan de forma gratuita y sin las cuales no se podría sostener ningún tipo de actividad económica.

 

Crímenes ecológicos

Los crímenes ecológicos llevados a cabo por las transnacionales suelen afectar especialmente a las mujeres trabajadoras, quienes no tienen la misma protección legal en temas de salud sexual. En casos investigados por el ODHE de actividades contaminantes por parte de fábricas -por ejemplo, el caso de Geshuri en Israel – nos encontramos con mujeres que han sufrido -a causa de la contaminación- abortos no deseados, partos  prematuros, y problemas de salud sobre los neonatos.

Por otro lado, el cambio climático afecta también especialmente a las mujeres porque, por lo general, son ellas quienes se ocupan de cultivar la tierra. De acuerdo con datos de Naciones Unidas (2008) las mujeres y los niños/as tienen 14 veces más posibilidades de morir durante una emergencia o desastre que los hombres.

 

Violencia y agresiones sexuales

La violencia contra las mujeres es mayor en aquellos territorios destinados a la explotación de recursos naturales, quienes sufren agresiones sexuales, violaciones o violencia sexual o feminicidios.

Como explica Silvia Federici en la entrevista ‘la muerte de las mujeres en las maquilas’, las mujeres han sido la carne de cañón de la desestructuración industrial del mundo con la maquilización del trabajo. Según Feredici, el cuerpo de las mujeres es dado a los hombres como compensación a las tierras, salario y el poder perdido, tal y como sucedió en el periodo de acumulación originaria el capitalismo.

 

Esta violencia es especialmente acentuada con el colectivo LGTBI, que es especialmente vulnerable ante la violencia sexual y blanco de delitos de odio.

 

Violencia normativa

Como indica El Tratado Internacional de los Pueblos para el Control de las empresas Transnacionales, un análisis desde la sociología jurídica “la teoría legal feminista lleva tiempo poniendo de relieve que el Derecho, como cualquier otra disciplina social, responde a modelos patriarcales, reproduce las desigualdades estructurales entre hombres y mujeres y, además, refleja el sesgo androcéntrico tanto en la estructura normativa como procedimental. Las mujeres han sido excluidas de la propia elaboración del derecho.”

 

Patriarcado en las organizaciones

Las mujeres ocupan solamente el 25% de puestos directivos en transnancionales y un 34% de empresas (41% en la UE) no tienen ni una sola mujer como directiva, según el informe Grantthornton 2017.

En el 2017 el porcentaje de mujeres en cargos directivos en el Estado Español era del 37%, y cobraban un 16,2% menos que los hombres por realizar el mismo trabajo, frente a una media europea del 23,4%.

 

Por estas razones, desde el ODHE os invitamos a sumaros a la huelga y convocatorias de manifestaciones de vuestra ciudad y a seguir trabajando para parar el fin de la impunidad de las transnacionales.

 

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