Los tentáculos de la ocupación

El Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo (ODHE) acaba de publicar el resumen ejecutivo de ‘Los tentáculos de la ocupación. Informe sobre la explotación de los recursos pesqueros del Sáhara Occidental en el marco de la ocupación del Estado marroquí’, que muestra la cadena de complicidades y vulneraciones de derechos humanos que se producen en la extracción, procesado y comercialización del pescado y el pulpo del Sáhara Occidental por parte de Marruecos y empresas españolas. La publicación tiene lugar un día antes de que se produzca a votación del nuevo acuerdo pesquero con Marruecos (“Sustainable Fisheries Partnership Agreement between the European Union and the Kingdom of Morocco”), prevista para el 12 de febrero de 2019 en el pleno del Parlamento Europeo. Junto a otras 150 organizaciones, el ODHE ha enviado una carta a eurodiputados españoles para alertar sobre los riesgos para los derechos humanos, económicos y medioambientales si el nuevo acuerdo pesquero con Marruecos se aprueba.

Algunos datos del informe:

 

  • El 75% del pulpo que consumimos en España es importado y Marruecos es el primer proveedor, a pesar de que en las aguas atlánticas marroquíes no hay pulpo. Este pulpo proviene de las aguas adyacentes a la costa Dajla, un producto que muchos los mayoristas etiquetan como producto ‘de Marruecos’, aunque Dajla se encuentra, de hecho, el Sahara Occidental y la mayor parte del territorio del Sahara Occidental está ocupada por el Estado marroquí.

  • Estas empresas que comercializan el pescado desde Dajla son empresas marroquíes, pero con socios e incluso capital extranjero, europeo, francés o español, entre otros. La población saharaui sin embargo, está en buena parte excluida de este negocio extractivo, al negársele la capacidad de gestionar y decidir sobre sus propios recursos y los de las generaciones saharauis futuras.

  • España y los países europeos, a través de la firma de acuerdos comerciales, de asociación y de explotación de recursos con Marruecos, se aprovechan del expolio de recursos del Sahara Occidental. Acuerdos que han sido sancionados por repetidas Sentencias del TJUE y Resoluciones de Naciones Unidas.

  • El 80% de los peces capturados en Marruecos y el Sáhara Occidental son pelágicos como las sardinas. Los cefalópodos, como el pulpo, representan tan sólo el 7% de las capturas, pero dado su elevado precio, aportan el 42% del valor monetario del sector pesquero.

  • Empresas españolas adquieren el pulpo en las lonjas de Agadir o establecen factorías de ultra-congelados a través de joint venture con empresas de grandes familias marroquíes cercanas al ejército o leales al monarca. Algunas de estas empresas anuncian sin reparo que sus productos provienen de Dajla, ‘el mejor caladero del Atlántico’, aunque en la mayoría de los casos es complicado identificar la procedencia específica de la materia prima en los envases de los productos.

  • Empresas españolas anuncian su pulpo de Dajla; ICEX publica mapas que incluyen el Sáhara Occidental ocupado como parte de Marruecos; la Comisión Europea publica licencias de importación al mercado común para empresas marroquíes con sede en Dajla o El Aaiún. La normalización y complicidad con la anexión ilegal de un territorio no autónomo pendiente de descolonizar -según Naciones Unidas- se realiza sin ningún tipo de pudor.

  • El nuevo acuerdo de pesca incluye explícitamente el Sáhara Occidental para acatar de algún modo las sentencias judiciales, pero no cumple con el requerimiento de la posición del TJUE de obtención del consentimiento de la población saharaui, como principal soberana de los recursos naturales del Sáhara Occidental y su ZEE. Marruecos considera el Sáhara Occidental como una provincia más de su territorio y se está apropiando de forma ilícita de los recursos naturales del Sáhara Occidental.

  • El acuerdo de pesca UE-Marruecos, de aprobarse, consolidará la ocupación también a través de los fondos, y contrapartidas correspondientes, incluidos en el Acuerdo de Pesca para el desarrollo sostenible de los mares y océanos, y poblaciones ribereñas, definidos de forma directa e indirecta en los acuerdos. Marruecos destina estos fondos europeos al Plan Halieutis orientado a la construcción de infraestructura y equipamientos del sector pesquero mayoritariamente en el Sáhara Occidental ocupado, pero donde la población saharaui queda excluida de ese desarrollo pese a sus continuas protestas.

  • Parte de los ingresos que Marruecos reciben por los acuerdos de pesca son destinados al desarrollo y acondicionamiento de pueblos pesqueros formados casi en su totalidad por colonos marroquíes. Ello responde a la estrategia iniciada en 2002 por el rey Mohammed VI de Marruecos de atraer mayor población marroquí al Sáhara Occidental para reforzar el desequilibrio demográfico a favor de Marruecos en detrimento de la población autóctona, la mayoría de la cual se encuentra exiliada.

  • Los grandes beneficios que Marruecos obtiene por el control y explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental perpetúan el status quo y alejan a Marruecos  de cualquier interés de negociar una solución pactada y basada en la legalidad internacional para el Sáhara Occidental. De esta manera, el gobierno marroquí aumenta su gasto y presencia militar, incluyendo la restauración del servicio militar obligatorio, en el Sáhara Occidental para asegurar el complejo extractivista que expolia los recursos naturales de la población saharaui y mantener su confrontación bélica con Argelia. La tensión entre ambos países está aumentando y actualmente se refleja en una carrera armamentista entre ambos países que supondrá más inseguridad y violencia a las puertas de Europa.

  • La seguridad privada juega un rol clave en proteger el proceso extractivista de los productos marinos. Las complicidades del sector empresarial en este sector son múltiples, desde los sistemas de comunicación portuarios que incluyen los puertos del Sáhara Occidental ocupado desarrollados por la empresa española Indra hasta la empresa G4S con fuerte presencia en el Sáhara Occidental ocupado.

  • España y sus empresas son uno de los principales interesados en mantener los acuerdos de pesca y continuar la extracción del pulpo de los caladeros marroquíes. El entramado de empresas españolas con inversiones, filiales, delegaciones con sede en el Sáhara Occidental involucradas en este sector es notable. España sigue siendo de iure la potencia administradora del Sáhara Occidental, pero no solo insiste en no aceptar su responsabilidad, sino que contribuye de forma clara al avance de la ocupación a través de defender los acuerdos de pesca o promover la inversión del sector pesquero español en el Sáhara Occidental ocupado sin advertir de las consecuencias legales y políticas de tales acciones.

 

Durante las próximas semanas, el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo publicará fichas de empresas, algunas españolas, implicadas en el expolio.

 

Junto a otras 150 organizaciones, el ODHE ha enviado una carta a eurodiputados españoles para alertar sobre los riesgos para los derechos humanos, económicos y medioambientales del nuevo acuerdo pesquero con Marruecos (“Sustainable Fisheries Partnership Agreement between the European Union and the Kingdom of Morocco”), cuya votación está prevista para el 12 de febrero de 2019 en el pleno del Parlamento Europeo. En la carta, las organizaciones han advertido a los europarlamentarios de que el acuerdo contraviene repetidos pronunciamientos del TJUE, incumple el requisito de consulta previa a la población saharaui y tiene efectos extraterritoriales a las partes que lo concluyen y abre las puertas a una sistemática vulneración de derechos sociales y económicos, a partir de idénticas praxis con las que se ha devastado el sector marítimo y las pesquerías mediterráneas.

Más información sobre el informe: communication@odhe.cat

VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=KtMrEiMjp2k

GRÁFICOS: https://drive.google.com/open?id=1AH_EWk0_jRG80QQNumne2lSbL4l43aIq