Hirak: la revuelta contra la autocracia económica que estrangula al Rif

Noticias

Jul, 2017

Foto: Joao França

 

El 26 de octubre del año pasado, Mohsin Fikri, un venderor esporádico de pescado, se lanzó dentro de un camión de basura para recuperar parte de los 500kg de pez espada comprados en el mercado negro que le habían sido confiscados por la policia [1]. La trituradora de basura que llevaba incorporado el camión fue puesta en marcha – de una manera accidental o premeditada- por las fuerzas de orden público y esto mató al vendedor de 29 años de Alhucemas. La muerte de Fikri tuvo lugar un mes antes del gran encuentro de la Cop22 en Marrakech, en el que el rey de Marruecos se presentaba como líder comprometido, preocupado por el clima, la energía limpia y la sostenibilidad, un lider capaz de llevar su país al desarrollo económico y la estabilidad.

Pero la realidad de Marruecos, más allá de las conferencias internacionales y de las grandes inversiones en infraestructura en el eje económico del país, se vuelve a imponer a la cobertura y censura que practica el régimen.

La muerte de Mohsin Fikri, precedida de otras muertes en todo el país como la immolació de la venedora ambulant Mi Fatiha en Kenitra o de Fadoua Laroui en Souk Sebt[2], ha canalizado de nuevo el descontento secular de la población rifeña en particular, y de todos los activistas de derechos humanos del país en general. Tras meses de protestas, la llegada del mes sagrado del Ramadán dio un nuevo impulso a la política de represión del régimen con la detención de cientos de activistas, incluido Nasser Zefzafi, el líder del Movimiento Popular del Rif, o Sily Ziani, una de las impulsoras de la revuelta y actualmente la única mujer militante detenida, que no han hecho más que encender de nuevo la llama en el Rif y en todo el país[3]. Al inicio, el principal motor de el Hirak – como se conoce popularmente la revuelta del Rif- era exigir la adopción por parte del gobierno de medidas sociales, económicas y culturales que pasaban por elevar el número de inversiones, infraestructuras y políticas públicas de desarrollo local en una de las zonas más empobrecidas y enclavadas de Marruecos. Estas medidas incluían la mejora urgente de servicios públicos básicos como la salud -con especial atención a la creación de un hospital oncológico- y la educación, facilitar la inversión pública y privada en este territorio para la construcción de nuevos puestos de trabajo, el fin del decreto de militarización vigente desde 1958 y el reconocimiento histórico de los derechos de la región y de la ciudadanía. La liberación de los cientos de activistas detenidos en los últimos meses es ahora el objetivo prioritario de las protestas y las demandas de la población, donde las mujeres son cada vez más visibles.

Las 11 personas supuestamente investigadas por la muerte de Mohsin Fikri, ocho de las cuales fueron detenidas en un primer momento, han sido liberadas. Por el contrario, cientos de manifestantes de la región, de Alhucemas y de Imzouren, siguen detenidos. Según informó el representante del Gobierno en su última comparecencia, el número de detenidos asciende a 176 personas en detención preventiva y 63 en libertad provisional pero con causas judiciales pendientes. El Movimiento Popular Rifeño cifra estas detenciones en más de 300 personas, todas ellas jóvenes de entre 18 y 30 y con diferentes perfiles: mujeres artistas como la joven Sylia Ziani de 23 años, un chico con síndrome de Down, un enfermo de cáncer, un joven que padece una enfermedad mental etc. Estos datos van en aumento cada semana, ya que las detenciones no cesan. El Consejo Nacional de Derechos Humanos, creado por el rey Mohamed VI en 2011 para informar sobre la situación de los derechos humanos en el país, filtró hace unas semanas un informe en el que aconsejaba investigar las creíbles alegaciones de tortura de parte de los detenidos y detenidas por las protestas.

Contra la Hogra

La falta de justicia social y económica en Marruecos es más que evidente en la región del Rif.  Antiguo protectorado español, esta región montañosa y mediterránea del Norte de Marruecos es de las más fértiles del país, sin embargo vive en una situación de aislamiento, de falta de infraestructuras y de alto coste de vida. Incluso el pescado, principal fuente de riqueza de esta zona mediterránea, se vende a menudo más caro que en las regiones interiores de Marruecos. El Movimiento Popular del Rif que lidera actualmente las protestas pide el fin del bloqueo económico y ahora militar, de la corrupción generalizada de los funcionarios, y acabar con los poderosos lobbies del pescado que estrangulan la población que se dedica a la pesca artesanal o en pequeña escala. La pesca ilegal, incluso de especies consideradas en peligro de sobrepesca, se ha convertido en una las actividades fundamentales para la población rifeña, hasta el punto de que las sanciones y multas, y la lucha contra la pesca no declarada ha convertido en un los mecanismos de represión más presentes y feroces en la región.

 

Este modelo económico, además de consecuencias ambientales evidentes para la reposición del banco pesquero, tiene efectos negativos para la población de la región. El 40% de los jóvenes están oficialmente en paro, mientras que muchos malviven con trabajos intermitentes en la economía informal. La población rifeña también ha tenido que sufrir la expropiación forzosa de tierras y la confiscación de tierras comunales, utilizadas a nivel colectivo para el pasto.

El aislamiento de la región viene de lejos, ya que fue un aislamiento buscado y potenciado desde que Hassan II, todavía actuando como hijo del rey y jefe de las Fuerzas Armadas, acompañó a Mohamed Oufkir a reprimir y masacrar la revuelta de 1958. Hassan II llamaba a la población rifeña “awbaix”, salvajes, y despreciaba de manera permanente las poblaciones de esta región que sólo visitó para reprimir.

El actual rey, por el contrario, en su política de gira constante por el continente y por el país, ha visitado varias veces el Rif, pero el desprecio, la hogra, siguen formando parte del imaginario colectivo rifeño, además del de buena parte de la población marroquí que se siente marginada y despreciada.

La avaricia del rey, de la que tan sólo unos pocos se atreven a hablar, se sustenta también sobre un imperio económico personal y de ciertas élites, a las que compensa haciendo la vista gorda sobre las corrupciones u otorgando grandes concesiones para la explotación de los recursos naturales del país. El rey es propietario del holding Grupo ONA, el mayor holding marroquí, surgido del SNI (Société Nationale d’Investissement) creado durante el protectorado y en el que una parte fue revendida a la familia real con el nombre de Omnium Nord Africain. Según la revista estadounidense Forbes, la fortuna real, además, ha pasado de 2.000 millones en 2012 a 4.500 millones de euros en 2015 [4]. 120 millones de euros anuales, los cuales mantienen más de 20 palacios, son el presupuesto oficial de la monarquía.

La lucha de las mujeres

Es habitual ver a Marruecos mujeres defensoras de derechos humanos, activistas e incluso grupos de campesinas protestando contra el expolio de tierras comunales. El Rif es una de las regiones donde las mujeres se encuentran más sometidas al espacio privado y la división patriarcal de la sociedad. Sin embargo, las protestas continuas de los últimos meses, han visibilizado y envalentonado a muchas mujeres rifeñas que, en protestas organizadas o de manera espontánea, encuentran voz para exigir el fin de la Hogra hacia su pueblo y región. Las más conocidas son Nawal Ben Aissa o Sily Ziani, esta última detenida y en estado de depresión muy grave debido al aislamiento y tratamiento a que es sometida, según su abogada Naima El Gallaf[5]. Pero son muchas más las que contribuyen a la lucha global de la población por la dignidad.[6].

La población rifeña sigue luchando día tras día, mientras todo el país la población marroquí se hace eco y sale a la calle, en solidaridad y para exigir un cambio en el sistema.

[1] Mohsin Fikri, uno de los dos hermanos de la familia abandonó sus estudios y se dedicaba desde el 2009 a conducir una furgoneta comercial . De tanto en tanto, cuando tenía recursos, compraba pescado para su reventa.

[2] www.thenation.com/article/fadoua-laroui-moroccan-mohamed-bouazizi/ (Acceso: 17/07/2017)

[3] El 10 de julio comenzó el juicio a Nasser Zafzafi, acusado de “atentar contra la seguridad interior” y de otros cargos que le podrían comportar más de una década de prisión. Artículo en la web de Amnistía Internacional.  www.amnesty.org/en/latest/news/2017/06/morocco-rif-protesters-punished-with-wave-of-mass-arrests/ (Acceso: 17/07/2017)

[4]  http://orientxxi.info/magazine/maroc-les-rayons-tres-argentes-du-roi-soleil,1276 (Acceso: 17/07/2017)

[5] Online: www.rifonline.net/Victime-d-une-depression-nerveuse-Silya-Ziani-adresse-une-lettre-aux-siens-Emouvant-_a1825.html (Acceso: 17/07/2017)

[6] Véase, a modo de ejemplo, la manifestación de mujeres en Alhuceima el día 8 de marzo: www.yabiladi.com/articles/details/51736/hoceima-marche-protestation-entierement-feminine.html (Acceso: 17/07/2017) o la manifestación de mujeres para la liberación de los presos políticos del Hirak: https://www.yabiladi.com/articles/details/55375/rabat-repression-brutale-manifestation-femmes.html (Acceso: 17/07/2017)