El acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos, contribuye a la ocupación ilegal de Marruecos sobre el Sahara Occidental a través de fondos europeos

El Parlamento europeo ha aprobado con 415 votos a favor, 189 en contra y 49 abstenciones el acuerdo pesquero entre la Unión Europea y Marruecos que afecta a las aguas del Sahara Occidental. La Eurocámara ha descartado la posibilidad de preguntar al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) por su legalidad por incluir aguas adyacentes al Sáhara Occidental – en las que se realizan el 90% de las capturas-, a pesar de que el (TJUE) se ha pronunciado en repetidas ocasiones sobre acuerdos anteriores concluyendo que el Sáhara Occidental no forma parte de Marruecos y que, por tanto, los acuerdos firmados con Marruecos no son extensibles al Sáhara Occidental.

Desde el Observatorio de Derechos Humanos y empresas denunciamos que:

  • El nuevo acuerdo de pesca incluye explícitamente el Sáhara Occidental para acatar de algún modo las sentencias judiciales, pero no cumple con el requerimiento de la posición del TJUE de obtención del consentimiento de la población saharaui, como principal soberana de los recursos naturales del Sáhara Occidental y su ZEE. Marruecos considera el Sáhara Occidental como una provincia más de su territorio y se está apropiando de forma ilícita de los recursos naturales del Sáhara Occidental.
  • El acuerdo de pesca UE-Marruecos, consolida la ocupación a través de los fondos, y contrapartidas correspondientes, incluidos en el Acuerdo de Pesca para el desarrollo sostenible de los mares y océanos, y poblaciones ribereñas, definidos de forma directa e indirecta en los acuerdos. Marruecos destina estos fondos europeos al Plan Halieutis orientado a la construcción de infraestructura y equipamientos del sector pesquero mayoritariamente en el Sáhara Occidental ocupado, pero donde la población saharaui queda excluida de ese desarrollo pese a sus continuas protestas.
  • Parte de los ingresos que Marruecos reciben por los acuerdos de pesca son destinados al desarrollo y acondicionamiento de pueblos pesqueros formados casi en su totalidad por colonos marroquíes. Ello responde a la estrategia iniciada en 2002 por el rey Mohammed VI de Marruecos de atraer mayor población marroquí al Sáhara Occidental para reforzar el desequilibrio demográfico a favor de Marruecos en detrimento de la población autóctona, la mayoría de la cual se encuentra exiliada.
  • Los grandes beneficios que Marruecos obtiene por el control y explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental perpetúan el status quo y alejan a Marruecos  de cualquier interés de negociar una solución pactada y basada en la legalidad internacional para el Sáhara Occidental. De esta manera, el gobierno marroquí aumenta su gasto y presencia militar, para asegurar el complejo extractivista que expolia los recursos naturales de la población saharaui y mantener su confrontación bélica con Argelia. La tensión entre ambos países está aumentando y actualmente se refleja en una carrera armamentista entre ambos países que supondrá más inseguridad y violencia a las puertas de Europa.
  • Se trata de un acuerdo con efectos extraterritoriales a las partes que lo concluyen y que abre las puertas a una sistemática vulneración de derechos sociales y económicos, a partir de idénticas praxis con las que se ha devastado el sector marítimo y las pesquerías mediterráneas.
  • España y los países europeos, a través de la firma de acuerdos comerciales, de asociación y de explotación de recursos con Marruecos, se aprovechan del expolio de recursos del Sahara Occidental. Acuerdos que han sido sancionados por repetidas Sentencias del TJUE y Resoluciones de Naciones Unidas.

 

El Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo (ODHE) acaba de publicar las conclusiones de un informe sobre la explotación de los recursos pesqueros del Sáhara Occidental en el marco de la ocupación del Estado marroquí, que muestra la cadena de complicidades y vulneraciones de derechos humanos que se producen en la extracción, procesado y comercialización del pescado y el pulpo del Sáhara Occidental por parte de Marruecos y empresas españolas.
Junto a más de 250 organizaciones (observatorios por los DDHH, organizaciones ecologistas, federaciones, organizaciones civiles y asociaciones de académicos), desde el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas enviamos hace unos días una carta a eurodiputados españoles para alertar sobre los riesgos para los derechos humanos, económicos y medioambientales del nuevo acuerdo pesquero.