Acuerdos UE-Marruecos: derecho de autodeterminación ignorado

Estos días se toman importantes decisiones en el Parlamento Europeo que afectan al futuro de los recursos en el Sahara Occidental: por un lado, el 16 de enero se aprueba la modificación del Acuerdo Euromediterráneo de Asociación a los productos originados en el Sahara Occidental, en vigor desde marzo del 2000. Este acuerdo tiene por objetivo liberalizar los intercambios entre los dos signatarios y en 2012, la UE y Marruecos acordaron establecer medidas de liberalización recíprocas en materia de productos agrícolas, productos agrícolas transformados, pescado y productos de la pesca (Acuerdo de Liberalización), que modificaban y reemplazaban algunos artículos y protocolos del Acuerdo de Asociación original.

El segundo acuerdo que está previsto ratificar en febrero es la renovación del Acuerdo de Colaboración en el sector pesquero, recientemente negociado con Marruecos y que afecta aguas adyacentes al Sáhara Occidental.

Los acuerdos anteriores -tanto los de asociación como los de colaboración en el sector pesquero-, ya incluían de hecho la explotación de recursos del Sahara Occidental Ocupado. Por esta razón, fueron recurridos y el TJUE se ha pronunciado en varias ocasiones sobre la validez de estos acuerdos, concluyendo que el Sáhara Occidental no forma parte de Marruecos y que por tanto, sus recursos no pueden ser explotados por otra potencia.
Las sentencias más relevantes y las que han llevado a negociaciones para implementar nuevas modificaciones sobre los acuerdos que serán aplicables al Sahara Occidental son:

 

La sentencia del TJUE C-104/16 P del 21 de diciembre de 2016 consideraba que, dada la condición de ‘Territorio no Autónomo’ del Sahara Occidental, no se puede considerar que la expresión “territorio del Reino de Marruecos”, que define el ámbito territorial de aplicación de los Acuerdos, incluya el Sahara Occidental. También habría sido necesario que el tratado previera expresamente su aplicación a este territorio, y sobre la base del derecho internacional, el pueblo del Sahara debe considerarse un tercero que, para verse afectado por la aplicación de este tratado, es necesario su consentimiento.

Dos sentencias del mismo TJUE (esta vez a colación del Acuerdo de Colaboración en el sector pesquero) se han pronunciado en el mismo sentido: La sentencia en el asunto C-266/16 de 27 de febrero de 2018 y Acto en el asunto T -180/14, de 19 de julio de 2018 reafirman que el territorio del Sahara Occidental no forma parte de Marruecos y por tanto, terceras potencias no pueden disponer de recursos.

También las Naciones Unidas, han reafirmado en varias de sus resoluciones que el Sahara es un territorio por descolonizar con derecho a la autodeterminación. En 2002, la ONU concluyó que “las actividades de exploración y explotación, en caso de seguir llevándose a cabo sin atender a los intereses y deseos del pueblo del Sahara Occidental, estarían infringiendo los principios jurídicos internacionales aplicables a las actividades relacionadas con los recursos minerales en los territorios no autónomos “. (Opinió Consultiva Hans Corell).

 

Debido a todas estas sentencias y resoluciones, el proceso de consulta llevado a cabo por la Comisión Europea y que pretende justificar la inclusión del Sahara Occidental dentro del Acuerdo Euromediterráneo de Asociación, centró los esfuerzos a demostrar que la sociedad saharaui el da apoyo, a pesar ni el Frente Polisario ni ningún colectivo saharaui defensor de la autodeterminación ha aceptado el acuerdo comercial propuesto. Según la organización Western Sahara Resource Watch, el proceso sólo ha conseguido el apoyo de 18 personas y empresas, sin poder demostrar de qué manera estas entidades consultadas son relevantes para el pueblo del Sahara Occidental. Como explica la organización, “Las 18 son empresas estatales marroquíes, institutos de investigación marroquíes, parlamentarios pro marroquíes elegidos en elecciones ilegales en los territorios ocupados, ONG marroquíes y grupos de empresas marroquíes. En cambio, 94 colectivos saharauis y prosaharauis han manifestado su oposición, y han sido incluidos falsamente en el expediente de la Comisión como si hubieran participado en el proceso. No se ve como el Comité INTA podría creer que estas 18 conversaciones con agentes marroquíes son suficientes. ”

A esta falta de transparencia en el ‘proceso de consulta’, se suman escándalos varios, como la dimisión de la rapporteur -que redactó el informe- PATRICIA Lalonde, al descubrir que tenía conexiones con lobbies Marroquíes. O el reciente bloqueo del debate sobre el acuerdo en el Parlamento Europeo, por parte del grupo ALDE.

 

En este contexto – y a pesar de que en el marco del Intergrupo más de 100 eurodiputados y eurodiputadas han presentado una solicitud para que el Parlamento Europeo remita estos acuerdos al Tribunal de Justicia de la UE antes de aprobación-, llegamos a la hito final de validación de uno de los acuerdos. El 16 de enero se espera que el pleno del Parlamento Europeo ratifique la propuesta de la Comisión de Comercio Internacional para ampliar el Acuerdo Euromediterráneo de Asociación a los productos originados en el Sahara Occidental ocupado.

Los textos que se votarán este miércoles sobre la modificación de los Protocolos n.º 1 y n.º 4 del Acuerdo Euromediterráneo:

  • RECOMENDACIÓN sobre el proyecto de Decisión del Consejo relativa a la celebración del Acuerdo.
  • INFORME que contiene una propuesta de resolución no legislativa sobre el proyecto de Decisión del Consejo relativa a la celrbación del Acuerdo.

 

¿Y qué pasa con el acuerdo de pesca?

Está previsto que el Pleno del Parlamento lo vote el próximo mes, en la sesión del 11 al 14 de febrero. El ponente en este caso es el eurodiputado francés, presidente de la Comisión de Pesca y del grupo del Partido Popular Europeo, Alain Càdec. El procedimiento provisional (en curso) del acuerdo de pesca se puede encontrar aquí y el borrador del informe está disponible aquí.
¿Que votarán los europarlamentarios sobre dos acuerdos que ignoran el derecho de autodeterminación? ¿Tienen la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo la obligación de respetar las decisiones del Tribunal de Justicia de la UE y resoluciones de Naciones Unidas? ¿No deberían pedir permiso al pueblo saharaui? ¿Es válido un informe escrito por una relatora que tuvo que renunciar debido a su participación activa en un lobby que trabaja para Marruecos? ¿Es una selección de organizaciones e individuos seleccionada por Marruecos representativa de la sociedad saharaui?

Seguiremos de cerca lo que pasa con estas votaciones. Y también seguiremos contando la historia ‘Los tentáculos del pulpo’ Suscribiros a nuestra newsletter y os enviaremos información de la campaña y del informe de pesca de primera mano 🙂